El reiki tradicional se caracteriza por la transmisión de energía a través de las manos

Logrando una sanación general en el paciente que pocas terapias alternativas alcanzan. En el kinesioreiki el presupuesto básico es el mismo, sólo que algunas variaciones lo diferencian del reiki convencional que todos conocemos.

En el kinesioreiki lo que guía la acción del terapeuta no es la quietud y el estatismo; por el contrario, la transmisión de energía se da a través del movimiento.

Esta variación del reiki prescribe un movimiento manual a lo largo y ancho del cuerpo del paciente en el que la dinámica es el eje impulsor del bienestar.

Para ello el terapeuta recurre a conocimientos propios de otras disciplinas alternativas, tales como el shiatsu (masaje tradicional japonés) el tui-na (masaje tradicional de la medicina china), el masaje tradicional o la digitopuntura.

En esta danza manual sobre el cuerpo del paciente el terapeuta mantiene la sensibilidad y la receptividad ante las necesidades del paciente, lo cual es otra característica del kinesioreiki.

Es que cada paciente es un mundo, y el terapeuta debe saber interpretar sus manifestaciones y necesidades, para así aplicar las técnicas necesarias para su bienestar que él y su improvisación considere adecuadas.

Esto último es, más allá de las formas, la característica principal del kinesioreiki.

La improvisación es clave en esta dinámica constante, y la comunicación sin palabras, sino que exclusivamente a través de energía entre paciente y terapeuta es una constante a lo largo de toda la sesión.

Fuente: http://www.otramedicina.com

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies