Símbolos mágicos: Pentagrama y su significado

EL PENTAGRAMA O PENTACULO

Este símbolo sin duda es el más reconocido por todos los seguidores de la tradición pagana y es tan antiguo que su origen preciso se desconoce.

Ha sido utilizado desde épocas remotas como talismán de protección, pero su utilización masiva y de hecho, su imagen más popular, provienen del satanismo.

Cuando Anton LaVey funda su Church of Satan retoma este símbolo puro en su sentido inverso, el que ha sido usado por siglos para la alta magia negra: el pentagrama invertido, con el vértice hacia abajo y representándolo sobre una cabeza de macho cabrío.

Ahora bien, es MUY IMPORTANTE señalar el origen de toda esta confusión, que ha llevado a muchos a pensar que la brujería siempre es maléfica.

Durante la Edad Media, en la época de la caza de brujas, se mandaron hacer panfletos en los que se describían las actividades de éstas, como reconocerlas, etc.

Ejemplo de ellos es el muy conocido Maleus Maleficarum, quizás el peor de todos, por sus morbosas descripciones explícitas e imaginarias acerca de los «diabólicos ritos» que las brujas hacían, estos libros tuvieron tal popularidad debido a la sed de novedades y a sus ilustraciones explícitamente sexuales, que prácticamente fueron los culpables de cientos de acusaciones de brujería a gente inocente.

Dentro de estas explicaciones se mencionaba que las brujas festejaban sus sabbats (nombre que también se empieza a utilizar entonces, como una forma de asimilarlas a los «herejes judíos» y provocar el odio de la gente hacia ellas) en lugares apartados del bosque, invocando a Satán y sus cortes, que tenían relaciones sexuales con ellos, y que el primero venía representado en forma de macho cabrío.

Sin embargo, la utilización como símbolo de este animal viene de mucho tiempo atrás, desde las primeras representaciones del dios Baal, el cual en el Antiguo Testamento, los judíos que salen de Egipto deciden adorar en lugar del Dios que Moisés les ha presentado.

De hecho, en las antiguas escrituras, parece existir una ambivalencia hacia este pobre animal: por un lado se le condena como representación de los antiguos dioses paganos, y por otro se utiliza junto con el cordero en numerosos simbolismos y pasajes de carácter judeo-cristiano (la antigua tradición judía prescribía que las cortinas destinadas a cubrir el Tabernáculo se hiciesen de pelo de cabra, por ejemplo).

El Macho Cabrío sin embargo, es la representación de la tierra y los instintos primarios del ser humano, de su carne, de su contacto con la materia, de ahí el por qué se le presentara como un animal aborrecible en una religión donde lo único que importaba era alcanzar la gloria junto a Dios.

Para el cristianismo, cualquier religión que no fuera la suya propia, se consideraba hereje y cuanto más si esta reconocía al hombre como un ser material y espiritual, que debía tener contacto con estas dos partes de su ser; para la doctrina católica el único fin del ser humano es ser una buena persona en vida para agradar lo más posible a dios, olvidando su propia naturaleza y sus propios instintos.

A partir de entonces se igualó en el pueblo la creencia de que las brujas adoraban al diablo y de que el pentagrama con la punta hacia abajo y que se entendía como la cabeza de un macho cabrío era la representación de su amo Satán.

Gran parte de esta imagen sigue vigente hasta nuestros días por gente ignorante que se ha dejado llevar por los medios y las creencias populares.

¿QUÉ REPRESENTA REALMENTE EL PENTAGRAMA?

El pentagrama como mencionamos anteriormente, es un símbolo mágico muy antiguo que según lo marca la tradición debe hacerse de un solo trazo.

Su simbolismo varía según la cultura que lo utiliza: para los pitagóricos simbolizaba la salud y el conocimiento, los gnósticos lo representaron con gemas en el abraxas (símbolo mágico y de la totalidad griego) y, hasta en ocasiones, se utilizó para simbolizar a Cristo como alfa y omega o representando sus cinco llagas.

Numerológicamente, el pentagrama o representación gráfica del número cinco; es la suma de los elementos femenino (2) y masculino (3), es símbolo de unión y síntesis, es el número de los dedos de una extremidad y de nuestros sentidos, por ejemplo.

Pero su sentido esotérico universal es la unión de los cuatro elementos terrestres y el espíritu, es decir, la unión del cielo y la tierra. La teoría de los cuatro elementos es muy antigua (por ejemplo, en China se desarrolló en el segundo milenio antes de Cristo) y se originó debido a la observación de la naturaleza.

La gente se dio cuenta de que se podía hacer un ciclo de creación o destrucción con las cuatro cosas básicas de las que dependía para sobrevivir: el aire para respirar, el agua para beber, el fuego para calentarse y la tierra para comer. Si alguna de esas cuatro cosas faltaba el equilibrio y el ciclo se rompían dando lugar, en el último de los casos, a la muerte.

Posteriormente se les asignaron propiedades espirituales, mágicas, religiosas, curativas, etcétera. Los dibujos o pinturas de círculos divididos en cuatro partes es la forma más común de representarlos (aunque, aclaro, también pueden representar otras cosas como las cuatro direcciones, etc).

Una vez asentado el aspecto terrenal, viene la unión con el espíritu, cuando el ser humano se reconoce como parte de algo más grande que él, de algo que lo supera pero también lo incluye, entonces se relaciona la materia, el cuerpo físico con eso que hay más allá y que podemos sentir aunque nunca lo veamos.

Es momento de crear una conexión que nos permita intercambiar sentimientos y palabras en ambas direcciones, por ello se une el mundo espiritual al mundo material, para crear ese lazo que nos reconozca como Hijos de la Tierra y también como Hijos de Dios, cuando algunas de las veces es este la misma Tierra.

De forma contraria a la versión que utiliza el satanismo o la magia negra, nuestra forma de utilizar el pentagrama con el vértice hacia arriba, representa el físico de un ser humano, con la cabeza sobre sus cuatro extremidades abiertas a la recepción e intercambio de energía con lo que le rodea.

El Pentagrama es pues, no solo un poderoso talismán debido a que contiene sintetizadas las energías terrestres y espirituales, sino también la representación de nuestro propio ser, parte materia, parte espíritu; la representación de nuestra esencia y la del más allá; la forma de comunicación que tenemos con nuestra propia parte divina.

Para nosotros, como paganos, es el medio por el cual canalizamos de ida y vuelta las energías terrestres y espirituales, el medio por el cual escuchamos y hablamos con nuestra Madre Tierra y su energía.

Fuente: http://www.mundoespiritual.es/magia/simbolos-magicos-pentagrama-y-su-significado

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