Limpieza respetuosa con el medio ambiente

En muchas ocasiones tenemos productos cotidianos que poseen propiedades olvidadas o desconocidas para muchos de nosotros.

El vinagre

El vinagre se puede obtener a partir del vino, cerveza y otros tipos de alcoholes, como el de la remolacha. Él más barato puede sustituir perfectamente a los productos comerciales destinados a limpiar suelos y superficies esmaltadas como los sanitarios, duchas o lavabos.
El vinagre se caracteriza por la presencia de ácido acético.
La fermentación para obtener vinagre se debe a las bacterias acéticas. Es una sustancia con propiedades desinfectantes inocua para el medio ambiente.

Los romanos ya utilizaban este producto para aprovechar sus propiedades bactericidas y desinfectantes.
Puede sustituir a descalcificadores, abrillantadores, la lejía, el amoníaco
Cuando se destina a limpiar, es recomendable elegir un vinagre sin colorante, normalmente si lleva colorante figura en la composición.
Para fregar suelos de madera, cerámicos, de barro o plásticos es suficiente con añadir un chorro de vinagre en el agua, este ayudará a desinfectar y devolverá el brillo natural del suelo. Si se ventila durante cinco minutos después de fregar no quedará rastro del olor a vinagre.

Además de desinfectar también tiene propiedades descalcificadoras y desincrustantes muy útiles cuando se vive en zonas con aguas duras.
Para limpiar lavabos, duchas, pilas y otras superficies esmaltadas es suficiente con frotar con un estropajo empapado de vinagre.
Si se quiere eliminar la cal de grifos, mangueras de ducha o superficies metálicas sin que se rayen basta con envolverlos en un trapo humedecido con vinagre, en cuanto se ablande podrá limpiarse cómodamente con el mismo trapo.

Para limpiar azulejos o cristales el vinagre mezclado con agua, limpia y desengrasa, cuanta más grasa tengan los azulejos mayor debe ser la concentración de vinagre. Se puede aplicar fácilmente con un pulverizador y, en el caso de los cristales, secar con hojas de periódicos viejos que eliminarán eficazmente las marcas de gotas y otros restos adheridos al vidrio. Los cristales traslúcidos de las mamparas de ducha se limpian de restos de cal con una mezcla de vinagre con sal.

Mezclado con sal o con bicarbonato a partes iguales sirve como limpiametales, especialmente indicado para el latón y el cobre. El vinagre de manzana es muy útil para conseguir que los utensilios cromados recuperen su brillo.
Las manchas de tinta sobre muebles de madera se pueden eliminar con esencia de vinagre aplicada mediante un trapo y frotando hasta que se seque. Las manchas de fruta o de sudor de se eliminan dejando las prendas en agua con vinagre a remojo antes de lavarlas. Las manchas de grasa sobre encimeras y mármol se humedecen unos minutos con un trapo con vinagre y luego se quitan fácilmente con agua jabonosa.
Para reavivar los colores de alfombras, jarapas y telas de lana aclararlas al final de lavado con agua mezclado con vinagre. Esto también se puede hacer en el último aclarado de lavadora para que la ropa avive sus colores.

El bicarbonato

El bicarbonato utilizado habitualmente para calmar los problemas gástricos es bicarbonato sódico, un polvo blanco que ya utilizaban los egipcios para conservar sus momias.
Los desatascadores comerciales suelen estar fabricados con potentes sustancias que deben manejarse con guantes y evitando sus salpicaduras. Una alternativa menos agresiva consiste en echar bicarbonato por el desagüe del fregadero y a continuación añadir vinagre, la reacción química que se produce ayuda a desatascar las cañerías. Si el atranque se resiste repetir la operación y añadir a continuación agua hirviendo. Esta propiedad reactiva del bicarbonato hace que sea un buen desatascador que ayuda a limpiar y desatascar tuberías, fregaderos o retretes. Si el problema solamente es que los desagües huelen mal será suficiente con echar de vez en cuando una cucharada de bicarbonato y dejar correr un momento el agua para que lo arrastre. Esto ayuda a limpiar los codos de las tuberías y previene los atascos.

Otra propiedad del bicarbonato es su capacidad como desodorante. Un plato con bicarbonato en el frigorífico ayuda a evitar molestos olores en el mismo. Un botecito abierto o una bolsita de tela con bicarbonato dentro del armario zapatero también cumplirán esta función. El olor a agrio de los biberones se soluciona mezclando un par de cucharaditas en el agua de lavarles. Si el agua del retrete huele mal se pueden echar dos cucharadas de bicarbonato y dejar toda la noche.
También sirve para limpiar diferentes metales. Un paño húmedo y un poco de bicarbonato sirven para quitar manchas de objetos de cinc. Para limpiar manchas de pintura de cromados basta con sumergirlos en una solución de bicarbonato y agua hirviendo durante un rato, de este modo las manchas se reblandecerán y se podrán limpiar sin problemas. La bisutería también se puede limpiar con el método anterior.

Los cristales del coche llenos de insectos pegados en verano se limpian fácilmente si se moja ligeramente el cristal, se espolvorea un poco de bicarbonato y después se frota con una bayeta húmeda.
Para eliminar las manchas de sudor de la ropa es suficiente con sumergirlas en agua con bicarbonato.

El alcohol

El alcohol tiene numerosas aplicaciones en la limpieza doméstica. el más utilizado es el alcohol de quemar, que se puede comprar en supermercados, droguerías y multitud de comercios
Los restos de pegamentos y adhesivos se limpian mucho mejor frotando un trapo mojado en alcohol de quemar.
Las tapas de inodoro, cubos de basura, contenedores de juguetes y otros recipientes de plástico se limpian fácilmente con una bayeta humedecida en alcohol de quemar.

Espejos y cristales se limpian mojándoles con un trapo con alcohol, dejando pasar unos segundos para que se ablande la suciedad y frotando luego con una hoja de periódico para retirar los restos de humedad y suciedad. Y, si queremos evitar que los cristales se empañen y “lloren” con el frío del invierno, podemos limpiarlos con alcohol de quemar al que habremos añadido un poco de glicerina.

El bórax y otras sales

Se puede usar sin peligro sustituyendo a la lejía, los limpiadores en polvo, desinfectantes y quitamanchas químicos. Su contacto con la piel sana no presenta ningún problema pero su ingestión es tóxica.
Es un eficaz desodorante puesto en el fondo del cubo de basura y sirve para blanquear y desinfectar. Para la limpieza en general basta con aplicarlo con un paño húmedo o disuelto en agua. Mezclado con jabón sirve para blanquear y limpiar tejidos.
Los visillos y las sabanas de algodón amarillentos se pueden blanquear lavándolos en agua con bórax.

La sal

Cuando se tiene ropa nueva que sabemos va a desteñir es conveniente ponerla a remojo una hora antes de lavarla en un barreño con cinco litros de agua fría, donde se hayan disuelto dos grandes cucharadas de sal. Luego hay que lavarlos en agua fría con un chorrito de vinagre.
Las manchas de vino en manteles o prendas de vestir deben quitarse rápidamente. Primero pondremos sal sobre la mancha para que absorba la humedad. Luego podemos frotar con una mezcla de jabón natural y zumo de limón sin diluir y aclarar abundantemente
Una mezcla de sal marina con zumo de limón limpia todos los metales dorados.

Fuente: http://jabonescarmelia.blogspot.com.es

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