Buddha y su sabiduría
Buddha, el origen del sufrimiento y su liberación. Todos en la vida deseamos ser felices pero hay algo que es imprescindible.
El conocimiento de nuestra mente. A veces no caemos en la cuenta de que siendo todo lo que existe en el universo cambiante y en constante flujo – incluso nosotros mismos ya que todo es impermanente -, perseguir algo que pueda perdurar, es a todas luces contradictorio, ya que nuestro deseo no es otro que perdure, que permanezca con nosotros y no cambie.
Este es el engaño que se produce en nuestro cerebro, ya que confunde lo que nos gustaría que fuese y lo que realmente es.
Lo que digo a continuación, me trae gratísimos recuerdos por lo experimentado en estos lugares donde el Buddha vivió y diseminó sus enseñanzas y que me acercó a las profundas enseñanzas del buddhismo y al corazón de su meditación.
Buddha, su iluminación y sermón en benarés.
La historia cuenta o la leyenda que Buddha se iluminó, alcanzó el Nirvana tras una meditación prolongada bajo el árbol Bodhi, en Gaya (Norte de la India).
Desde ese lugar se dirigió a Sarnath cerca de Benarés en el conocido Parque de los Ciervos, donde tras su iluminación impartió por primera vez un sermón a los cinco ascetas allí reunidos, que habían sido sus compañeros de búsqueda espiritual.
Con este primer sermón se puso en movimiento la Rueda de la Buenaaa Ley o Dharmachakra. El contenido de este primer sermón, fué la exposición de las denominadas Cuatro Nobles Verdades, cimiento de todo cuerpo doctrinal budista:
Las cuatro nobles verdades:
Primera verdad: la noble verdad del sufrimiento
Todo en la vida es sufrimiento – también podemos traducirlo por insatisfacción -.
Nacer es sufrir, envejecer es sufrir, morir es sufrir; la pena, el lamento, el dolor, la aflicción, la tribulación son sufrimiento; estar sujeto a lo que desagrada es sufrimiento, estar privado de lo que agrada es sufrimiento; no conseguir lo que uno desea es sufrimiento.
Segunda verdad: la noble verdad del origen del sufrimiento.
El origen del sufrimiento es el deseo que, indisoluble del deleite y de la pasión, persiguiendo el placer por doquiera, os lleva a renacer una y otra vez.
Tercera verdad: la noble verdad de la cesación del sufrimiento.
El fin del sufrimiento es el completo cesar y desvanecerse del deseo, el abandonarlo, renunciar a él, liberarse y despegarse de él.
Cuarta verdad: la noble verdad del camino que conduce a la cesación del sufrimiento.
Entregarse a los placeres de los sentidos es cosa baja, indigna, vulgar, innoble y nada provechosa; entregarse a mortificaciones rigurosas es cosa dolorosa, innoble y nada provechosa.
Estos son, monjes los dos extremos que evita el Camino del Medio, comprendido a la perfección por el Perfecto, el Camino que proporciona la visión y el conocimiento, y que conduce a la paz, al conocimiento directo, a la iluminación, al nirvana.
Este es el Noble Camino que conduce a la cesación del sufrimiento, y que está integrado por:
- Recta Opinión
- Recto Propósito, que son la Sabiduría (Pañña)
- Recta Palabra
- Recta Conducta
- Recto Sustentamiento, que son la Moralidad (Sila)
- Recto Esfuerzo
- Recta Atención
- Recta Concentración, que son la Concentración (Samadhi)
Fuente: http://www.yogacentersc.es/posts/597-buddha-y-su-sabiduria

