Mucha gente está convencida que es imposible adiestrar a un gato. Incluso muchos de sus dueños lo piensan.

Es verdad que es un animal independiente y cabezota, pero aunque no sea tan efectivo como podría serlo en el caso de los perros, es posible adiestrar y educar a nuestros gatos.

Los gatos son animales muy inteligentes, y disponiendo de las técnicas adecuadas y premiándolos cuando algo se haga bien, seremos capaces de enseñarles a nuestras mascotas algunos trucos.

Esta enseñanza es bastante sencilla de aplicar, te lo aseguro. Y es una “orden” que puede sernos muy útil porque todos sabemos que a los gatos les encanta esconderse en los lugares más recónditos.

Para conseguir que el gato haga caso a su nombre y se acerque tenemos que acostumbrarle a él repitiendo su nombre en cada oportunidad: cuando le estemos dando caricias, regañándole o dándole de comer.

Si al principio se resiste puedes recurrir a este truco: utiliza el ruido del paquete de comida para hacerle venir mientras pronuncias su nombre y felicítale cuando lo haga.

¡No toques las plantas!

Ya sabemos que a los gatos generalmente les encantan nuestras plantas, ya que las utilizan para purgarse. Pero a nosotros no nos hace tanta gracia, ¿verdad? Sobre todo porque alguna puede ser tóxica para él.

Para evitarlo tienes que hacer lo siguiente: desde temprana edad debes decirle un “no” muy enérgico cuando se dirija hacia las plantas.

Si esto no fuera suficiente (que al principio puede no serlo) puedes recurrir a echarle un chorretón de agua con un spray. Poco a poco irá entendiendo que no debe acercarse a jugar con tus plantas.

Maullidos nocturnos

Éste es uno de los problemas más frecuentes que sufrimos los dueños de gatos. Si queremos dormir bien tenemos que escalonar sus comidas.

Lo mejor es optar por un dispensador de comida automático que le dará sus comidas de acuerdo con la frecuencia que deseemos.

El gato puede que también maúlle de noche por aburrimiento. Si éste fuera el caso recurre a jugar con el gato momentos antes de irte a dormir.

Gasta las energías del gato y además déjale un juguete que no haga ruido con el que podrá entretenerse solo. Con un poco de suerte el gatito podrá conciliar el sueño a la vez que vosotros.

¡Dame la patita!

Esta instrucción es mucho más difícil que en el caso de los perros, pero no imposible. Haz que el gato se siente y tócale a nivel de la articulación del codo (muslo).

Por reflejo, el gato levantará la pata. Al mismo tiempo dile una suave orden al gato, como “pata” (por ejemplo) y recompénsale.

También puedes probar con un objeto que le guste al gato. Cuando éste intente apoderarse de él, cógele la patita durante unos segundos y repite la misma orden anterior.

Recompénsale cada vez, luego una recompensa cada dos intentos, y así reduciremos poco a poco las recompensas.

Arañazos en los muebles

Otra de las cosas que más nos molestan, ¿verdad? Veamos como proteger nuestro precioso mobiliario de las uñas del gato. El mejor método es comprar un accesorio para que el gato pueda usar en él sus garras y animarle a usarlo.

Para atraerle puedes frotar en este accesorio huesos de oliva, hierba de gato, Feliway o cualquier otro producto que pueda atraer al gato.

Si con esto no es suficiente tendrás que estar muy atento a cada vez que se acerque a un mueble a arañarlo y rociarlo con un spray de agua, al igual que hacíamos con las plantas.

Fuente: www.mundogatos.com

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies