El mal de ojo – Síntomas y protección

Nuestro primer contacto con el entorno se concreta mediante la vista, por eso dicen que “una mirada vale más que mil palabras”, y es cierto, los ojos delatan a una persona si es pacifica o agresiva, si es coqueta o lasciva, si rabiosa o envidiosa, tímida o provocadora.
La vista es el órgano que más poder puede canalizar debido a su correspondencia con el hígado (donde se acumula toda la rabia y la frustración, la simpatía y la confianza).

Mediante la mirada podemos trasmitir muchas emociones, a veces reflejamos emociones positivas (si nos enamoramos los ojos nos brillan de luz, la ternura de la madre se percibe en la mirada sobre el bebe, etc.), pero también podemos manifestar emociones negativas (la ira se refleja en las chispas que desprenden nuestros ojos), ante la envidia se enturbia la expresión, se oscurecen la luz y los párpados se entrecierran como un felino dispuesto a atacar en la noche.

El mal de ojo por lo tanto es sencillamente “mala energía” que alguien nos proyecta a través de los ojos (a veces inconsciente y otras conscientemente), y lo que nos pasa si alguien nos “ojea” es que nos vienen desgracias que son atraídas por la envidia de otra persona hacia nosotros, que nos desea que las cosas nos vayan mal, así que se llama mal de ojo precisamente porque uno, sin querer, atrae la mirada del otro, ese que nos mira con envidia, con malos sentimientos, y es esa mirada la que fija en nosotros esa maldad, que absorbe nuestra energía, nuestra potencia, nuestra capacidad de actuar, haciendo que lo bueno que nos pasa en nuestra vida cambie a ser malo.

Sintomatología física

– Repentinos dolores musculares y calambres aunque la persona no ha realizado ninguna actividad física.
– Tensión en las cervicales y agudos dolores de cabeza que, pese a repetirse, vienen y se van en cuestión de minutos.
– Picazón por todo el cuerpo, pero manifestados de forma especial en coronilla y entrecejo.
– Problemas de gases intestinales de difícil justificación y peor control, con emisiones de olores muy fétidos y persistentes.
– Sudoraciones repentinas con gran producción de olores desagradables y con matices de óxido.
– Cambios repentinos de temperatura corporal seguidos de fuertes dolores en los ojos.
– Turgencia sexual injustificada o no provocada ni alentada de forma emocional.
– Sueño excesivo, no dan ganas de levantarse y más aún, no dan ganas de hacer nada.
– Pérdida de apetito y peso.

Sintomatología mental

– Audición de palabras obscenas o mortuorias que en apariencia no son pronunciadas por persona alguna.
– Fuertes deseos sexuales que desaparecen de forma repentina especialmente cuando el afectado desea ponerlos en práctica.
– Falta de objetivos en la vida, apatía a la hora de realizar cualquier tipo de acción incluso las que hasta la fecha eran muy apetecibles o divertidas.
– Sentimientos de negatividad, falta de autoestima. Creencia de incomprensión por parte de los demás
– Perdida de memoria.

Sintomatología del entorno

– Participación en pequeños pero continuos accidentes. Resbalones, caídas, golpes y tropiezos al caminar.
– Visiones de hechos desagradables, peleas, discusiones y participación en trifulcas no justificadas.
– Miedo en los desplazamientos, inseguridad al caminar por la calle y sensación de ser perseguido.
– Miedo a la oscuridad. Visiones extrañas y negativas que el afectado ve sin saber si está o no soñando. Presencia de monstruos y figuras denigrantes en sus sueños o pesadillas.
– Mala suerte en general. Fracasos en todos y cada uno de los proyectos que se ponen en marcha.
– Las plantas no florecen.

Sintomatología económica

– Todo comienza a salir mal, los negocios no funcionan, las ventas decaen, muchas veces se termina con el negocio.
– Cuando se emprende con una empresa esta no florece.
– Ruina económica.
– No dan ganas de ir a trabajar.
– Pérdida del trabajo
– Pérdida de dinero.

Nota: El hecho de presentar varios síntomas no significa que haya sido “ ojeado” , así que antes de tomar cualquier medida, debes estudiar fríamente qué está pasando y recurrir, en caso de necesidad, a la ayuda de un buen profesional en el cual deposites tu confianza, que sepa como mirarlo e incluso en algunas ocasiones cortarlo.

¿Cómo protegernos del mal de ojo?

El anudamiento de cordones, cintas o sogas es un antiquísimo recurso que proviene de la magia. Originalmente se utilizaba para neutralizar a un enemigo.

En la Edad Media se relacionó estrechamente con el poder sexual del hombre y mediante el anudamiento de cordones realizado según ciertos procedimientos de hechicería se buscaba dejar impotente al destinatario del conjuro, otra cosa para la que se usaba este tipo de anudamientos era para “atrapar a la suerte” y así “atarla a uno mismo”, pero la que nos interesa en este caso es la que se usaba como barrera para protegerse de agresiones externas que no se pueden ver ni tocar aparentemente (como es el caso de la envidia, las malas influencias y el mal de ojo).

Fuente: http://www.infomistico.com/portal/2013/12/04/el-mal-de-ojo-sintomas-y-proteccion/?utm_source=feedburner&utm_medium=email&utm_campaign=Feed%3A+infomistico+%28Infomistico.com%29

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