Amma, Abrazando el alma
En 1953, en una pequeña villa de Kerala (al Sur de India) nació una niña de nombre Sudhamani. Ya durante su infancia, sus padres la encontraban a veces absorta en un estado de profunda meditación. La devoción hacia Dios formaba parte integral de su naturaleza. A la edad de 5 años, ya componía pequeños cantos devocionales.
Cuando Sudhamani solo tenía 9 años, su madre cayó enferma y la responsabilidad de la cocina y de la casa recayó sobre sus espaldas. Tuvo que dejar la escuela a pesar de que era una estudiante brillante. Ella ofrecía a Dios cada minuto de sus largas jornadas de trabajo. Aceptaba todos los obstáculos como un medio empleado por Dios para acercarla a Él.
Por el mismo motivo aceptaba todos los malos tratos que le infligían los miembros de su familia, irritados por su comportamiento místico que no llegaban a comprender. Cuando terminaba su trabajo, hacia la media noche, Sudhamani, en lugar de ponerse a dormir, se pasaba la noche meditando, cantando o rezando.
El Amor y la compasión hacia todos los seres es otra cualidad que manifiesta claramente desde su edad más temprana. El espectáculo de la crueldad y el egoísmo del mundo, del dolor y del sufrimiento que observaba alrededor, no hacía más que acrecentar el Amor de Sudhamani hacia Dios y su deseo de quedar absorta en Él.
Su búsqueda de la Divinidad tenía ahora otro objetivo: consolar el sufrimiento y el dolor de todos los seres. Aunque no era más que una niña, hacía todo lo que podía por disminuir el sufrimiento de sus vecinos y suministrarles alimentos u objetos de su propia casa, a pesar de los castigos que recibía por estas acciones.
Dice Amma:
“Encontrar paz en nuestro interior precede a encontrarla en nuestro exterior. El esfuerzo interior y exterior deberían ir cogidos de la mano.”
1. Haz servicio desinteresado en la medida de lo posible o pon tu vida y tus dones al servicio de la tierra. Compagina tu espiritualidad con tu cotidianidad.
2. Ten un corazón compasivo y trata de aliviar siempre el dolor de los que te rodean: ellos son tú.
3. Cuida del planeta tierra reciclando, comiendo bien y empleando con sabiduría los bienes materiales.
Fuente: http://sanacionnatural.net

