Conocido desde la Antigüedad como remedio a todos los males, el azafrán, sin ser un medicamento universal, queda una solución natural para algunos problemas de salud de nuestro tiempo.

En el oriente, el azafrán era empleado comúnmente para luchar contra la depresión ligera o moderada, tenía la reputación de traer alegría y sabiduría.

Por eso, se le confiere calidades de afrodisíaco femenino.

En Marruecos, se encuentra en la composición de remedios de abuelas que curan todavía a los niños durante la llegada de los primeros dientes, frotando las encías (uso externo: analgésico de la mucosa de las encías) de los bebés con un anillo de oro untado con miel y azafrán, una loción naturalmente antiséptica.

 En Francia, el famoso jarabe DELABARRE adopta la misma receta…

Las abuelas calmaban también las reglas dolorosas de las muchachas dándoles té o leche con azafrán…

Esta especia ha sido conocida durante largo tiempo para remediar a numerosas dolencias.

Sería uno de los vegetales más rico en riboflavina, es decir en vitamina B2. Contiene aceite esencial, el safranal, y crocetinas, que son carotenoídas, es decir provitamina A.

Mientras que los pigmentos desempeñan un papel de estimulante digestivo (con dosis de 0.5 hasta 1 gramo por litro de agua, el azafrán es un estimulante de la digestión), el safranal tiene una actividad sedativa.

De manera general, el azafrán tiene la reputación de actuar en el sistema nervioso: sería a la vez analgésico y tónico.

En la medicina tradicional, se utiliza la planta como estomacal.

En la medicina china, se usa como calmante para los calambres y el asma, es utilizado también para tratar los hematomas.

Permite también aminorar el ritmo cardiaco y bajar la presión arterial o también estimular la respiración.

Facilitaría la digestión, aliviaría el hígado y sería también un fluidificante de la sangre.

Consumido en dosis importantes, el azafrán puede ser peligroso (> de 10g), se trata de una hipótesis excepcional porque la dosificación habitual es 0.01 hasta 0.02 gramo por persona.

Pruébelo:

En tisana: el crocus sativus calma la tos y alivia el catarro. La buena dosificación para la tisana : desde 0.5g hasta 1g por litro de agua.

En masaje: alivia el dolor, particularmente el de las encías. Se utiliza en polvo o mezclado con miel, para una aplicación directa en la boca, o mezclado con glicerina para soltar las zonas de tensión del cuerpo.

En caldo: estimula la digestión (la buena dosificación: 1g por litro)

En tableta: los laboratorios utilizan un extracto de la parte superior del pistilo, que actúa en los neuromediadores como un antidepresivo natural. ¿Dónde encontrarlo? Al natural (filamentos o polvo) en casa de los  productores.

El azafrán es también un colorante poderoso

Se utiliza todavía el poder tintóreo del azafrán para colorear en amarillo oro algunos tejidos como los trajes de los budistas, los velos de novias en algunos países del Magreb, y sobre todo en las alfombras ya que tendría también un poder matapolillas…

El famoso rubio veneciano de las mujeres del renacimiento italiano era obtenido untando el pelo con una mezcla de Azafrán y de limón, luego poniéndose al sol.

Fuente: http://www.safrandugatinais.fr/es/vertus.htm

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